Transitas por la vida y te das cuenta que sumas personas a tu vida que al final de los días te llegan, cariñosamente, al pincho. ¿Por qué tomas los martes? ¿Qué le ves a un porro? ¿Y ese corte? Hola. Me llega al pincho tus interrogantes. Tu noción de la vida rutinaria de trabajo, estudio y posterior muerte me cosquillea el glande. Literal. Los estatutos y normas también te deben estar rozando un cuarto de teta. Sé que me entiendes. ¿Por qué te teñiste de ese color tu cabello? ¿Por qué te lo cortaste? ¿Por qué todo de negro? No lo van a entender. No puedes destilar neuronas para ese target. Simplemente es colgar todo lo recepcionado en la habitación de “cosas que no tengo que hace nunca en mi fukin vida”. Y punto. Ser feliz, con azúcar, pero feliz a su maldito modo.
27 may 2018
15 abr 2018
Mi verde
Verde. Te quiero verde. Te quiero en la mañana junto a mandarinas y unos porros. Te quiero frente al despegue de las gaviotas y al despertar del sol. Las sombras se desvanecen entre tus tatuajes y te quiero más verde. Por fin hay salida al mar. Por fin puedo terminar el crucigrama. Por fin puedo dormir 8 horas corridas. Verde, te quiero verde. A las 2am, a las 4:30, a las 5:45:32, te quiero con tu sonrisa loca. Tu sonrisa espejo que me susurra canciones para no dormir. Tu sonrisa “Tour a Marte”. Tu mirada con carcajadas incluidas. La mirada de la cual huyo. Tu mirada que inicia tsunamis. Que arrasa conmigo al paso. Tus gestos. La manera en que lees o tomas tu café. La manera casi diabólica de hacerme sonar jodidamente cursi. La manera en que paseas a esta bendita hora por aquí y solo prendo la laptop para exclusivamente esto.
15 mar 2018
Partidas perdidas
Las rutinas, las odias. Detestas el ketchup. Te gusta el arroz con poca sal y no cambiarías por nada tus vinilos. Así como tus dietas para el verano. Cantas en la ducha y callas en los ascensores con mucha gente. Siempre mintiendo sobre tu edad. El tatuaje de tu tobillo, lo odias también. Por ti y te lo sacarías. No pueden faltar las flores en tu habitación. Un té siempre antes de dormir. El noticiero de la mañana siempre con café. ¿Aún ocultando esa cicatriz en la rodilla? No se nota. Te lo dije mucha veces. ¿Para beber? Tu infaltable rosé con tequeños picantes. 80s siempre; viajes, por todo el mundo; escribir, hasta en las paredes.
Y no, lo peor no es saber quienes son tus 10 actores favoritos, lo peor es saber que tu orgullo ganará todas las partidas y no darás vuelta atrás.